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lunes, 8 de febrero de 2016

Y entonces así empecé los 31


Viendo mi trabajo en este blog, me doy cuenta que tengo una idea muy clara de cómo quiero que sean mis relaciones, cómo conceptualizo y vivo una.

Sin embargo ahora me gustaría hablar de esta parte que creo que he dejado completamente a un lado, apenas quizás mencionandola brevemente en algún post, aunque lo más seguro es que no lo haya hecho.

Es el amor hacía aquella persona que debemos amar incondicionalmente, aceptarla tal cuál como es pues vivos con ella toda nuestra vida: Nosotros mismos.

Por más raro que esto suene, ha sido quizás la relación más olvidada y menos profunda que había tenido hasta hace unos meses que decidí re tomarme a mi, como centro de mi universo. No crean que antes no me quería, siempre lo he hecho y mucho, pero como toda relación, si no la nutres, cuidas y apoyas, pues no da lo mejor de si.

No fue un proceso fácil darme cuenta lo extraño que era yo para mi mismo, todo empezó una mañana cuando me lavaba la cara y me encontré un par de canas que antes no conocía, me fijé aún más y descubrí unas tenues líneas de expresión dibujadas en mis ojos por tanto reír... y entonces acerté en que tenía mucho tiempo viéndome pero no mirándome, descubrí mis ojos cansados, torpeza en algunos movimientos y fue como un amor a segunda vista.

Fue un despertar frio, hacer consciencia de quien era yo frente al espejo y preguntarme ¿Quién eres?

Los siguientes días, semanas y meses fueron muy interesantes después de este nuevo despertar, pues hice conciencia de cuanto había perdido, cuanto había ganado, qué había aprendido y qué había olvidado estos últimos 30 años, me descubrí habiendo cosas que no me gustaban pero sin embargo las hacía por costumbre, también encontré que algunos gustos habían cambiado tan paulatinamente que no reparé en cuando había pasado, lo más fascinante fue cuando en una situación alguien me dijo: “no sabía que fueras ese tipo de persona”.

Fue el momento más revelador que tuve en este proceso, esas palabras retumbaron haciendo eco en mi cabeza ¿qué tipo de persona soy?

Ahora puedo decir que soy esa clase de persona que a aprendido a tener un equilibrio, pero le encanta perderlo, que le gusta respirar pero ama que le roben el aliento, que cree que el amor lo puede conquistar todo, pero se gana una batalla a la vez.

También aprendí que hay cosas no quiero o no me sirven dentro de mi como: el rencor, o el miedo a perder; otras que he dejado en menor cantidad - como lo odioso o lo dramático- y hay otras cosas que creo que tengo que incluir, otras retomar y una que otra alimentar, pero puedo decir que me siento muy bien conmigo mismo.

Ahora en mi año 1 de los 30's me parezco más al adulto que no sabía que quería ser.