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lunes, 20 de junio de 2011

La Vida Si es Justa

Existen ciertas teorías, que dicen que desde antes de nacer uno elige a sus padres, como nacerás y cómo morirás. Que la gente que te rodea en tu vida no son desconocidos, son almas recurrentes, y que casi siempre lo que hoy son nuestros "enemigos", fueron nuestros mejores amigos en vidas pasadas, a los cuales les encomendamos la tarea de hacernos fuertes en esta.

La corriente del karma que dice que lo que das es lo que recibes, y todos hemos dicho alguna vez en nuestras vidas, solo Dios sabe.

Hoy más que nunca realmente pienso en que la vida es justa, que los problemas se adaptan al "tamaño" de la persona o personas quien los vive. Quien no recuerda cuando su mayor problema era que sus papás no los dejaban ver la tele o no tenían un dulce cuando lo deseaban.

Conforme creces la vida se vuelve más complicada, las relaciones sociales empiezan a forma parte de la infinidad de problemas que son parte de ser adulto, tener una casa, mantener un gasto, cuidar de alguien, etc.

Pero siempre he dicho que lo complicado es lo más simple, y lo simple siempre se volverá lo más complicado que hay.

Hace poco, platicaba con un amigo y me decía: "merezco esto que esto pasó porque yo hice lo mismo".

Creo que esa es nuestra forma humana de ver las cosas, pero creo que va más allá de eso, en ese momento quería contestarle: lo que te esta pasando o lo que pasó, no fue porque lo "merecieras", la vida no es vengativa, es justa y la justicia la realiza mediante un proceso de aprendizaje, aunque  veces recurrimos a los mismos patrones porque  no hemos entendido que que siempre hay algo más. Lo importante es tener la sabiduría y la calma de entender eso que ese algo que esta adelante necesitará de ese aprendizaje.

Y se preguntarán, que hicieron los que tienen cánceres terminales o enfermedades dolorosas, que hicieron para que la vida fuera "justa con ellos". Bueno, para empezar quisiera decir que esas personas que viven un gran dolor, antes los llamábamos mártires, y la obligación o razón de existir de esos mártires era purgar la oscuridad del mundo y lo hacían con su dolor, trayendo la luz celestial a través de ellos. Y creo que en esta época en la que vivimos, el mundo se esta sumiendo en oscuridad y es cuando más necesitamos la luz del Creador en nuestros corazones.

Pero si eso no los satisface, también puedo decir que estos nuevos males que aquejan al mundo son parte del equilibrio, creemos que el hombre tiene el derecho de estar en este mundo, cuando somos la mayor plaga que ha existido en este planeta, destruyendo todo lo que encuentra a su paso.

Y si te sigues preguntando ¿porque a mi?, la respuesta es sencilla, Porque tu tienes que vivir esto, quizás esto te vuelva mejor o peor persona, quizás te cambie, quizás te ayude aferrarte a lo que eres, pero al final si tienes la paciencia, te ayudará a entender todas y cada una de las preguntas que te has planteado toda tu vida y tendrás respuestas como: Porque alguien me necesita, porque quiero ser feliz, porque quiero lograrlo, porque no estoy solo, porque estoy solo, porque debo ser mejor, porque no debo ser tan ingenuo, etc.

La respuesta siempre esta ahí, pero a veces es difícil encontrarla. Cuando uno perdido y dice Dios iluminame, El no bajará con una lampara, el te dará los elementos para que puedas abrir los ojos, si pides paciencia no te llegará un sobre, te pondrá en tus manos los momentos para ejercerla, si pides fortaleza o amor, no bajará y te abrazará, mandará a un amigo un familiar o inclusive un desconocido y te lo dará, y cuando te sientes solo, te dará todo aquello que necesites, para saber que El esta contigo, tal vez, inclusive, más soledad física.  

Las señales son claras cuando uno quiere verlas, y son confusas cuando estas esperando que bajen del cielo.

La justicia nunca se medirá en comparación a otros: porque a el si y a mi no, o porque no me quiere el que quiero que me quiera, porque yo estoy mal y la otra persona bien . La justicia se mide en razón de quienes somos y de nuestros actos, nuestros pensamientos y nuestras intenciones y es como al final viviremos, y no es motivo para vivir amargados, es para aprender y mejorar.

Porque hoy más que nunca creo que la vida es un instante, y nadie nos dirá, ¿cuánto dinero ganaste?¿cuantos carros tuviste?¿cuantas marcas usaste? Más bien nos preguntarán: ¿cuantas vidas impactaste de manera positiva, a cuantas ayudaste, cuanto amaste, con que calidad de vida viviste, con cuanta fe afrontaste tus problemas? Y esos números, que en realidad son momentos, son los que hacen que la vida sea justa.

-E-